Video lectura poética

1 Jul

 

Hoy descubrí en mis ojos

tu figura maltrecha,

dormida en mariposas

bellas, efímeras.

Aletear que se posa aquí,

que se posa allá,

y no hay pétalo que cuente su morir.

Hoy descubrí dentro de tí

ese rubí enmarañado en telarañas

— dice mi abuela que las telarañas

sirven para estancar la sangre

de las heridas –.

Se te olvidó después lavarlas.

Hoy descubrí que el amor

se construye y se destruye

parsimonia dulce,

palabra que resuena mis defectos.

Hoy descubrí que no es verdad,

el mundo no gira en torno nuestro,

y que nosotros nunca giramos

en torno a nada.

Hoy descubrí

que puedes restregarte

y restregarme en otro cuerpo

y el mundo seguirá girando

y nosotros enterrados,

enlodados, creeremos que es nuestro.

Hoy descubrí

que no hay verdades absolutas.

Me enseñaste a mentir en mi silencio.

Si supieras cuanto…

1 Jul

He tratado en vano eyacularte de mi mente.

A veces pienso

sin importar cómo o cuando

ir a buscarte,

verte.

Soportar tu risa teatral

y escudriñar tus ojos, muy adentro

penetrar en tus pupilas

como un haz de luz y reventar…

en tus oídos, en tu boca,

en tu vientre.

He querido arrancarte

como yerba silvestre que brota en el jardín.

He querido vaciarte en copas,

canciones, otros besos, mis manos

y en las horas que gasto pensando en  ti.

He querido ser más calle,

más cantina

un acorde que se pierde

entre los ruidos de la noche

cuando para la guitarra

y la canción llega a su fin.

Voy a hacerte una propuesta,

vete lejos,

has tu nido a mil kilómetros de aquí

deja que te arrastre un río,

la marea de la playa

y piérdete en el horizonte.

Hazte ausencia de mañana

sin decir a dónde irás

que el silencio me acaricie

cuando ya no esté tu sombra

y que tu nombre se evapore

al sentir que ya no estás.

El pasajero

1 Jul

 

I

Abro mis venas, la luna se vierte, me besa.

cuando solo,

me encierro para oir

sus ojos que se apagan.

Nadie esta noche,

la ropa colgasda isnsite en quedarse.

El lavadero descansa, ella de de fornicar a su marido

mientras, la madre sigue rezando, ida, sobre las sábanas de su tumba.

No hay cielo

son los ecos de su alfombra.

Ir y venir de su aliento entre dos ríos.

Por fin, el rosario exculpa un silencio lleno de estrellas.

Marabunta interminable,

abandono azul sobre

la almohada

cenizas de luna: llama y piel en los opjos que se apagan.

II

cinco a.m.

En el bracero

cada pulsión de su cuarto

al colectivo.

Los mismos de siempre a esta hora,

el viejo saco oscuro, discute su lectura con el aire

otro anciano

el periòdico

estudieantes,

leche tibia

en los labios y

en el espejo,

su mirada,

fuego interno,

desdeñado

cristal sin fauces.

III

Mujer de agua dulce

arando nubes.

Lo mismo de ayer,  fue hoy

la misma cama, el mismo “pesero”,

el mismo reloj meciendo su sueño,

si, la ropa colgada parece que nunca se irá.

Sin embargo,

hoy, lloviò musgo frsco

sobre la almohada.

1 Jul

Te camino para reconocerte,  reconocerme

que esa calle vuelva a ser calle

y el sol y la sal de este mar

me cuenten de nuevo su historia

 

Te habito para contemplarme, re-habitarme

robarte el sentido, si lo tienes,

que perdì en algùn pedazo de otra ciudad

Te vivo… te revivo

tirada en las arenas calientes y saladas

sumergida en azul y cadenciosa libertad- soledad

colgada de los vuelos de las gaviotas,

dialogando con pelìcanos

 

Te camino, te habito y te vivo

te vivo, te camino y te habito

donde todo escucho pero en nada estoy

donde a fuerza hago que exista el viento

donde contemplo como sucedo

en aquella vieja escena minimalista y fantasmal

Paloma Vergara

Twitter-Ejercicios #Musashi

30 Jun

1. Descubrió la sangre y supo que nada más podía aprender en casa, así que emprendió su primer viaje.
2. A través de la sangre encontró a su maestro, quien en vez de castigarlo, lo adoptó como su discípulo y le enseñó el bushido.
3. Ya siendo un rónin, buscó sentido a través de la muerte. Incontables oponentes cayeron a sus pies y no pudo morir. Siguió buscando, errante.
4. Los caminos lo llevaron al oponente perfecto: Una mujer con ojos de jade. Se perdió en esos ojos y la ilusión de Eros lo venció.
5. El rónin aceptó su destino y se entregó a morir. Ella detuvo su puño, no pudo matarlo. También fue derrotada.

Hora sexta

30 Jun

(“a la mediodía”)

Oscilo revuelo incauto que árbol,

mansedumbre, trepa al viento.

Tras el cristal, ráfagas, las sílabas,

greca, hienden, aura, el paisaje.                                                

Es voraz la transparencia impávida.

Pirueta envuelve halo diamantino,

balanza fugaz; de un aleteo,

trastabillo, el péndulo se mece

inexorable hacia el plano.

Y nada…

Sobre la baldosa,

grávida ronda la hora.

Como siempre, puntual.

Ana C Rosshandler F

Hora tercia

29 Jun

 

En las hojas del tiempo

                                                                                                           esa gota del día

                                                                                                            resbala, tiembla.

J. Sabines

 

Tiembla, tiembla la mar,

escuece el aire. Dobla

tensión cada nervadura,

cada resquicio que marco

sostiene la forma. Corcovea

el contorno y tras el vaho

que la noche cuelga melena

rala sobre el alba, advenimiento

sobreviene la luz a horcajadas

entre la suavidad nívea

de los celajes. Fanfarria,

pájaros la reciben.  Orfebres,

las flores, gama, la tañen.

Duermen los ladridos, los gatos

estiran tibios su donaire.